27 agosto 2012

Mirada aterradora...


Tienes una maldición encima, o por lo menos eso piensas porque sabes que el mal está rodeándote, no sabes cómo empezó todo, pero sabes que sólo puedes refugiarte en aquella casa... esa que recuerdas de tu infancia, esa mansión que es prácticamente hermética...

Así que decides pasar tus días ahí... pero tienes miedo, no sabes qué podría pasar y a parte de todo, está tu hija... él la está buscando, a ti te quiere muerta, pero a ella la quiere viva. No sabes para qué la quiere pero sabes que no estás dispuesta a dársela...

Su tía, la niña, todos pueden salir de la casa sin ponerse en peligro, pero tú, pon un pie afuera y estás muerta. ¿Recuerdas aquella ocasión? Dejaste la ventana abierta, estabas en un tercer piso, ¿qué podría pasar?. Para esa presencia, cualquier oportunidad era de oro... Él no podía entrar pero si podía manipular a otros para que lo hicieran... se metió en dos hombres, ¿lo recuerdas?, sólo tenían tenedores como armas... No te diste cuenta de su presencia hasta que ya era tarde, habían entrado por tu ventana y comenzaron a cazarte... Afortunadamente estaba él, el amor de tu vida... lo hirieron, pero él los lanzó por la ventana por la que entraron... Desde entonces no has vuelto a dejar ninguna abertura en la casa más que para permitir la entrada de aire, de oxígeno que te permitiera seguir respirando. Tal vez vivirías y morirías ahí, pero tu hija estaba a salvo, o por lo menos eso creías hasta que ella te lo dijo...

Tu hermana, tu amada hermana, tenía un vínculo bastante extraño con aquella entidad que te atemorizaba, en ocasiones, invadía su mente y podía ver lo que ella veía, en el momento que lo hacía... entonces comprendiste que sus ojos eran un peligro para tu pequeña. Ella prometió no volver a mirar a tu hija, pero comenzó a perder la cabeza ante aquella invasión, terminó por alejarse, hacerse una ermitaño... Por unos años esa fue la solución, pero esa entidad, esa maldita entidad, la obligó a regresar, a buscar, a ver, y vio los zapatitos de la pequeña Marla...

Eso es lo que vino a decirte, que está fuera de control, que tiene miedo... que... qué vas a hacer... y entonces... ¿qué harás?. No la mires a los ojos... no lo hagas, resiste y no lo hagas... Demonios...

28 mayo 2012

Lugares que no se olvidan

He tenido muchos sueños, algunos bastante bizarros, otros un poco más normalitos pero más allá de las historias que en ellos descubro, lo que más recuerdo son los lugares que visité...

A veces me pregunto si esos lugares realmente existen o si mi cabeza fue la que los creo... en fin, he aquí la descripción de uno de ellos...

Llegar a este lugar no es difícil, podría decirse que es una especie de parque hundido, sólo que en el centro en lugar de tener árboles, tiene una laguna y a lado una cabaña que se ve bastante acogedora. El paisaje es extraordinario la laguna tiene agua cristalina y refleja el cielo... pero al llegar abajo y volver la mirada es un poco devastador.

El parque está rodeado de policías, o algo parecido, todos portan armas y una reja restringe el paso. Continuamente aterrizan helicópteros y el ruido es ensordecedor... en realidad que este paisaje es bastante contrastante, tal vez es esto lo que lo hace tan increíble.

Pero no acaba ahí. Pude entrar a la cabaña, que en realidad era sólo una fachada, al interior se convertía en un gran mercado de chucherías con largos pasillos y mucha gente vendiendo. Sin embargo, esto no es lo más bizarro. Al fondo en un pequeño puesto, te obsequiaban bufandas o algo parecido, pues era tela transparente de esa que usan para las crinolinas, y después te señalaban el pasillo por el cual debías proseguir.

Una vez que te adentrabas sólo podías ver pasillos largos, paredes blancas, alfombra gris y grandes puertas de metal a los lados. Al parecer era una especie de hospital, pues quien te guiaba en aquel laberinto, era una especie de enfermera.

Lo extraño aquí es que sólo una persona pasaba a recoger las medicinas y mientras tanto, el resto de los acompañantes debían esperar en alguna de las salas que se encontraban detrás de las grandes puertas de metal que les mencioné.

No sé cómo pero visité varias de ellas. La razón que definía en qué sala debías esperar, era el número de acompañantes. Primero visité una de tres personas:

El cuarto era bastante pequeño, al abrir la puerta de metal inmediatamente te topabas con una pared de tabla roca, debías rodearla para observar el resto del cuarto. En realidad no había nada, ni siquiera ventanas, sólo la alfombra gris. Pero te prestaban una colcha para dormir durante la espera, si así lo deseabas.

Un detalle importante es que las puertas de metal sólo podían ser abiertas por aquella enfermera que te guiaba hacia ellas, por lo que no podías salir del cuarto, hasta que ella te lo permitiera.

El segundo cuarto era un poco más grande, bueno en realidad bastante más grande. No había paredes de tabla roca, era un cuarto alfombrado y sin ventanas, pero a diferencia del otro tenía unos pequeños huecos alrededor de las paredes. Huecos que parecían pequeñas cavernas, donde cabían dos personas sentadas. Podías usar las cavernas, pero todo el espacio que había entre ellas era prácticamente inútil.

Por último entre al cuarto más grande de aquel "hospital". En realidad no era un cuarto, era un pasillo lleno de pequeñas habitaciones sin puerta. A diferencia de los otros, cada habitación tenía su propio "distintivo". La primera a la izquierda era un tipo jacuzzi para dos, a la derecha era una piscina un poco más grande, conforme ibas avanzando iban decayendo de nivel los "apartamentos" y por qué no, a mi me tocó el último rincón, se parecía un poco a las pequeñas cavernas del cuarto anterior, pero con la pequeña diferencia de que estaba lleno de telarañas... al parecer nunca antes se había ocupado aquel espacio.

Así que cómo ven, si realmente existiera ¿les gustaría echarle un ojo a este lugar?... yo creo que sí, sólo por curiosidad :)







30 abril 2012

Ciudad futurista

Un buen rato sin escribir, no por que no quisiera... si no por que no había sueños que contar... ¿una sequía de sueños? puede ser... tal vez el estrés cotidiano de la ciudad limita cada vez más nuestra imaginación... incluso en los sueños...

Pero no esta vez...

Para no variar teníamos trabajo que hacer, una cobertura más, un lugar nuevo por conocer, pero nunca creí toparme con algo como aquello... parecía un parque de diversiones pero... futurista.

Llegamos, el viaje fue largo pero sin nada que resaltar, cambiamos las maletas de automóvil, un coche negro estaba a punto de adentrarnos a aquel extraño lugar, comenzó a avanzar.

Al principio, a pesar de tener una extraña sensación en mi cuerpo, todo era normal, una carretera recta, el cielo despejado, sin mucho movimiento en los alrededores, hasta que... ¿cómo decirlo? Bueno nos topamos con un puente peatonal.

Tal vez no suene extraordinario, en realidad no lo era, pero lo extraño es que aquel puente estaba de cabeza, y las personas en él caminaban como si nada... era irreal!! La gravedad tendría que haberlos tirado pero no, no se sostenían de ningún lado e incluso se sentaban en el barandal y no se les veía el más mínimo temor de caer al suelo.

Pasamos sin detenernos, al parecer para el chofer del auto negro aquel puente era algo cotidiano... ni siquiera lo miró y por su puesto continuó en silencio el resto del camino.

Por fin llegamos a lo que sería nuestro "hotel" dentro de aquél lugar que ahora que lo pienso bien pudo haber sido una ciudad en miniatura.

Nuestro cuarto era pequeño, no recuerdo nada más que el hecho de haber botado nuestras maletas para comenzar a trabajar. Bajamos al comedor, parecía una de esas cafeterías de escuelas gringas, con un buffette: molletes, gelatinas, baguels, sandwiches, nada que llamara mi atención.

No comimos, fuimos directo al área educativa, varios salones con pequeños dentro poniendo atención a una maestra, pupitres compartidos y silencio, fue extraño escuchar silencio en un aula. Pero ahora que lo recuerdo es que no había puertas, todos los salones estaban sobre un mismo pasillo pero ninguno tenía puerta.

Por fin llegamos a lo que se podría decir, era el centro de la ciudad, el lugar emblemático, cómo el Zócalo en la Ciudad de México, pero este parecía sacado de una película de ciencia ficción. No había cielo, era un mega domo con una estructura piramidal al centro, todo hecho en cristal, luces fluorecentes por todos lados, de alguna forma me recordó a la película Tron.

De cualquier manera no hicimos nada en aquél lugar más que admirarlo. De pronto recordé que debía regresar, al parecer debía cambiar de zapatos, no me pregunten por qué. Me dijeron que la forma más sencilla de hacerlo era en metro... vaya metro.

Mi jefa se ofreció a guiarme, según ella, ya había estado ahí y sabía cómo moverse, así que acepté la compañía. Llegamos a aquel "metro", no parecía metro en lo absoluto, era más bien como un elevador que te llevaba a todas partes. Si tenía estaciones donde bajarse pero las cabinas eran para máximo 10 personas y el que tomamos nosotros, estaba vacío.

Cada cabina tenía varias entradas o salidas, ninguno de los tripulantes debía ocupar la misma salida, de alguna manera al salir cada quien por una salida podías evitar el ser triturado... bastante peligroso para ser un medio de transporte.

Dimos muchas vueltas, aquel "metro" parecía algún juego loco de una feria, sólo daba vueltas en su propio eje y en realidad nunca sentí que avanzáramos. Pero entre tanto sangoloteo lo entendí, entendí por qué las personas en aquél puente no se caían y por qué no tenían miedo de hacerlo.

Quería explicarle mi teoría a mi jefa, pero ella sólo me hablaba para decir: sal en esta estación, claro por que cada que salías de una cabina, entrabas a otra, era como trasbordar.

Intenté decirle la razón de por qué la gente no caía, pero primero desperté de mi sueño. Nunca tuve la oportunidad de comentárselo. Tal vez al compartirlo, ella me daría la razón, pero ahora nunca lo sabré. Pero aún quiero decírselo a alguien, así que se los diré a quienes me han leído...

Las personas en aquél puente nunca estuvieron de cabeza, su suelo, que para mi era el cielo, era en realidad el suelo, no había cielo, así como en el centro de la ciudad, todo era un domo decorado, parecía que era el cielo, pero sólo estaba pintado de esa manera.

En el momento en que llegamos al coche negro que nos transportaría, todos nos pusimos el cinturón, y recuerdo aquella sensación... esa sensación no era otra cosa que la gravedad misma. Eramos nosotros quienes estábamos de cabeza. El coche, de alguna forma tal vez magnética, estaba pegado al techo y nos hizo creer que era el suelo. Siempre estuvimos de cabeza hasta llegar a nuestro cuarto... vaya ciudad futurista, me gustaría un día realmente toparme con ella.

19 marzo 2012

Flashazos...

¿Qué tiene que ver un superhéroe con una obra de teatro y con galletas rellenas de fresa? La verdad, nada. A veces nos pasa que no somos capaces de recordar un sueño entero, o tal vez es que no lográmos tener un sueño entero, sólo "flashazos", momentos clave que guarda nuestra memoria sólo para recordarnos que efectivamente soñamos.

Hoy tuve uno de esos sueños entrecortados...

1. Mi familia y yo practicábamos para una obra, recuerdo que había una muerte (dentro de la obra o sea que era ficticia). Y al final terminábamos en el departamento de uno de mis tíos. Fin del sueño.

2. Junto con todos mis amigos íbamos a un nuevo parque de diversiones, tipo Six Flags, pero mucho más increíble, había zonas en donde parecía que estabas en el espacio y debías saltar con cuidado para no caer al vacío. Nos dieron exclusivamente 20 minutos para recorrerlo, quien no llegara a tiempo para cuando debíamos irnos, se quedaría encerrado para siempre.

3. Un reportero se había convertido en superhéroe (tipo spiderman) lo condecoraron pero le dijeron que aún estaba muy joven y que debía regresar cuando madurara para realmente reconocerlo como superhéroe. El tiempo pasó y un día antes del plazo señalado se puso a entrenar duro para demostrar que se había superado a sí mismo. Llegó el día y fue al auditorio donde lo festejarían, pero estando ahí una edecán le dijo que volviera más tarde, que aún no empezaba el evento.

El superhéroe se fue un poco cabizbajo pero se quedó cerca del auditorio, vio como unas personas sí lograban entrar y pudo ver a través de las puertas que ya estaban galardonando a alguien. Enojado cruzó el umbral y se quedó viendo (de spiderman, se convirtió en hulk del enojo). Vio cómo mencionaban su carrera y sus logros pero no su nombre, en realidad mencionaron a un nuevo reportero, un adolescente con cara de niño mimado.

El superhéroe sentía mucha rabia, pero en eso un villano aterrizó en el auditorio, vio al niño presumido y creyó el cuento de que aquél era el superhéroe al que tenía que derrotar. Lanzó sus armas contra él, pero no le hicieron daño porque el superhéroe reaccionó y protegió a todos. El villano entonces se dio cuenta de que se había equivocado, vio al verdadero superhéroe y salieron a tener una batalla en el aire.

4. Por alguna razón sólo recuerdo ir a una tiendita y siempre comprar las mismas galletas con relleno de mermelada de fresa. Al mismo tiempo unos animales (sí creo que eran animales que podían hablar) entraron a la tienda y se comieron todo el caramelo que en ella había. Al siguiente día la dueña parecía estar enojada conmigo y nunca más me dejó entrar.

Los animales tampoco pudieron hacerlo de nuevo, pero al parecer tenían mucha hambre y eran una familia con muchos hijos. El padre le dijo a la madre que tenía una idea y de repente se encontraban como en un paraíso, comiendo lo que quisieran y disfrutando de un nuevo ambiente. La madre cuestionó al padre, le preguntó si acaso había cometido algo ilegal para poder estar en aquél lugar, a lo que el padre contestó: "No hice nada malo mujer, es México, disfruta del paraíso."

Los animales caminaron alejándose y a un lado podía leerse un letrero que decía: "Refugio para animales en peligro."

Este fue mi "sueño" del día de hoy, me sorprende como mientras escribo voy recordando un poco más, me gustaría conocer algunos de sus sueños, así que anímense y dejen un comentario :)

11 marzo 2012

El vampiro fantasma

Todo empezó en una reunión de amigas, en realidad no eran mis amigas, la verdad ni siquiera se quiénes son... pero había una en particular que tenía bastante aprecio por mi, Lisa, por alguna razón no dejaba de verme.

Me sentía entre amistades pero como una extraña, luego recordé que Lisa tenía un novio, pero no estaba en la comida así que decidí preguntar por él. Mi amiga me tomó del brazo y me llevó a la sala apartándome del resto de las visitas... "¿Qué no recuerdas?"- me cuestionó.

No, obviamente no recordaba, ¿qué tenía que recordar? ¿acaso habían terminado? ¿habría muerto?, me limité a decir que no, entonces me miró fijamente y me volvió a preguntar - "En serio ¿no lo recuerdas?"- la miré a los ojos y traté de averiguar que es lo que trataba de decirme... fue entonces cuando lo recordé... su novio era un vampiro...

De pronto todo venía a mi mente... su novio era un vampiro, cómo se volvió vampiro no lo se, pero no era un vampiro bueno, no, era malo, te veía con una mirada de odio, saltaba y gritaba como un simio enjaulado y siempre tenía hambre. Sigo sin recordar cómo fue que Lisa logró meterlo en un cuarto "especial" para que no pudiera salir de él, sin importar cuanta fuerza tuviera... Pero eso era el pasado, al parecer mi amiga había omitido contarme un detalle...

Como dije anteriormente me encontraba en una reunión de "amigos", pero no había reparado en las caras de mis acompañantes, parecían zombies, no tenían grandes expresiones y se movían poco, estaban en trance, estaban a punto de convertirse en vampiros, sólo que aún no lo eran y por lo mismo no me habían atacado. Le exigí a Lisa una explicación de inmediato, ella me miró y me dijo: "Últimamente Redro había estado muy tranquilo, parecía que se había acoplado a su nuevo hogar y ya no estaba enojado conmigo por haberlo encerrado, pero lo que pasaba era todo lo contrario, un día me pidió que me acercara a su reja y así lo hice, entonces me tomó por el brazo apretándolo fuerte, me vio con esa cara de odio que ha tenido desde que se convirtió y me amenazó".

¿Qué fue lo que te dijo? - le pregunté, ella contestó - Me dijo que sabía que yo era inmune que no podía amenazarme con morderme y convertirme, pero que si podía convertir al resto del mundo para que yo me quedara sola y sintiera lo que él, al no tener a nadie de su especie cerca y que viviría un infierno del cual no podría escapar.

Me quedé perpleja, no supe que responderle, sólo sabía que tenía miedo. Pronto entendí que Lisa me había llamado a esa reunión para camuflajearme, al parecer era de las últimas personas que quedaba sin convertirse y estar cerca del enemigo parecía lo más seguro. Pero aún tenía una duda, ¿cómo fue posible que el vampiro saliera a cazar si se supone se encontraba en un cuarto especial bajo la vigilancia de Lisa? ella tampoco lo sabía.

Pronto me explicó que no podía quedarme, que Redro se había dado cuenta de su plan y que debía marcharme lo más lejos posible, rentó un camión para mi, uno especial de dos pisos... seguí sus ordenes y me marché. En el autobus íbamos tres personas más el chofer, aunque quise no pude aguantar el sueño y me quedé dormida.

Desperté porque el autobus se detuvo de un jalón, pensé que habíamos chocado pero no, era Rodro parado enfrente de nosotros, me paré como pude y corrí a la salida de emergencia, las personas que iban conmigo me siguieron hasta topar con una ciudad, parecía abandonada, seguimos corriendo... En una vuelta decidimos separarnos para ganar tiempo, ahora cada quien corría por su vida. De la nada salió Lisa y me guió hacia un refugio, me dijo que ahí estaría segura, que era a prueba de vampiros, que tal vez podrían llegar a salir de ahí, pero que definitivamente no podrían entrar.

Ahí me dejó y se fue, dijo que trataría de encontrar a más sobrevivientes. El refugio no era para nada acogedor, parecia una cueva sin fondo, sin mucha luz y las paredes eran amarillentas, no me sentía muy tranquila así que empecé a caminar hacia una luz blanca al final del pasillo, había una figura que impedía el paso completo de la luz - algún sobreviviente - pensé. Pero no, era Rodro, esperando atacar. Me volví loca pero antes de correr por mi vida pregunté - ¿cómo? ¿cómo es que estás aquí si se supone que no podías entrar? -. Él sonrió y dijo: "Encontré la manera de convertirme en fantasma, atravesar las paredes era lo único que me faltaba para que no existiera lugar alguno en donde pudieran encarcelarme".

Quería llorar en ese instante pero mis piernas comenzaron a correr en la dirección contraria, corrí hasta salir a la ciudad, seguí corriendo sin voltear atrás hasta llegar a una especie de riachuelo que sólo podías cruzar si brincabas por trozos de madera. Alrededor vi a mucha gente, pero todos estaban demasiado tranquilos... fue entonces que me di cuenta, era la última persona sin convertir en aquel lugar.

Comencé a cruzar el río, algunas personas me siguieron, Rodro se quedó en la orilla, parecía que estaba derramando su sangre en el agua del río, continué saltando entre las maderas... En ese momento dos personas comenzaron a apretar el paso hasta que me hicieron perder el equilibrio y caí al agua. Sentía que me ahogaba, creo que tragué un poco de agua, pero nadé hasta la otra orilla, al parecer los vampiros habían decidido dejarme en paz.

Como pude llegué hasta la costa y me senté en la playa, estaba agotada, me quedé dormida...

Me despertó la voz de Lisa que preguntaba - ¿te han alcanzado? ¿te mordieron? ¿bebiste su sangre? -. Me reincorporé aunque no respondí a ninguna de sus preguntas era como si me encontrara en el limbo, abrí los ojos. Lisa ahogó un grito, derramó un par de lágrimas y se fue corriendo. Me levanté, miré mi reflejo en el agua y vi mis ojos, estaban rojos... me había convertido en uno de ellos...

09 marzo 2012

Miedo a las 3:00 am

Estábamos en el consultorio, mis padres son médicos y tienen un consultorio así que el escenario no me pareció extraño. Eramos mis primos, mi hermano, unas tías y yo, aunque ahora que lo pienso también nos acompañaban otras tres personas... Fue entonces que el sueño "normal" comenzó a tornarse misterioso.

En ese momento las personas no me resultaron extrañas, pero una vez que desperté me di cuenta de que realmente no las conozco, ni tengo la menor idea de por qué estaban ahí... Pero bueno, el resto del sueño lo explica todo o algo así...

Entraron sin decir mucho y se dirigieron a una puerta trasera, aunque yo no iba con ellos, pude ver cómo llegaron al cuarto más lejano del lugar y entonces se encerraron. No se si fue mi imaginación pero creí escuchar que harían un exorcismo, sigo sin entender por qué ahí y por qué ellos, pero así fue. 

Desde donde yo me encontraba no podía escuchar gran cosa y mucho menos ver pero sentía que el suceso no iba del todo bien, sólo podía ver el pasillo largo frente a mis ojos y en lo único que pensaba era en salir huyendo. Respiraba miedo al igual que el resto de mi familia, pero por alguna razón, no podíamos irnos.

El tiempo pasó, no se si fue poco o mucho, sólo se que lo siguiente, fue ver a mi hermano parado, dándole la espalda a una puerta con ventanas. De repente, le empezaron a escupir... no había nada atrás y en realidad no se si era saliva, agua u alguna otra cosa, pero pasó como unas tres veces y él no se movía. Entonces me enojé y fui a gritonearle a la nada, a exigirle que dejara de escupirle a mi hermano o se las vería conmigo. No pensé enojarme tanto y como si se tratara de alguna comedia, en cuanto terminé de insultar y reclamar... me escupieron a mí.

Ahí me quedé siendo mojada por la nada y por alguna razón sentí aún más miedo, pues me empezaban a mojar más y más y más, por lo que terminé optando por empezar a rezar todas las oraciones que sabía. En un momento todo se calmó, los escupitajos cesaron y el ruido del cuarto del fondo pareció callar.

De repente una puerta se abre, era mi padre, había llegado de trabajar, ese era nuestro boleto de salida, él se quedaría y todos los demás nos iríamos, queríamos salir aunque al parecer todo había acabado. Todos moríamos de miedo menos mi papá, pues no se había enterado de nada... 

Mi conciencia me molestó un momento al dejarlo solo en el consultorio, pero era momento de abandonar ese lugar. Salimos y agarramos el coche, era de noche, tomamos carretera, estaba vacía. Por alguna razón el carro se detuvo y nos quedamos sin luces. Apanicados todos suplicamos al conductor re encender las luces, cuando lo hizo, frente al automóvil estaba una persona inmóvil, viéndonos, era el supuesto "exorcizado"...

En ese momento desperté, tenía miedo y para colmo de males vi el reloj: Las 03:48 am básicamente la hora más "tenebrosa" de la madrugada, si no lo entienden es que no han visto "El exorcismo de Emily Rose", pero en resumidas cuentas, según esa peli, las 3:00 am es algo así como la hora del mal... 

05 marzo 2012

Sueño de media tarde

Estoy en la esquina de mi cama... no sé cómo fue que llegué ahí. La luz que entra por la ventana me dice que aún no llega la noche. No puedo moverme, tengo la sensación de que algo no está bien, algo está fuera de su lugar. Miro a mi derecha, veo a mi madre y entonces entiendo, es uno más de esos sueños en los que "se te sube el muerto".

En mi mente sólo estaba un pensamiento: "Es la primera vez que tengo este sueño y estoy acompañada, ¿quien me acompaña en realidad es mi madre o es un demonio disfrazado?" Creo que sin querer estaba retando a quien quiera que fuera responsable de este sueño...

De repente escucho un sonido ensordecedor y la silueta de quien pudiera o no ser mi madre comienza a voltearse para darme la cara... Sigo sin poder moverme pero cierro los ojos, no quiero ver, me da miedo, estoy paralizada...

Una voz en mi cabeza dice: "Si al tener los ojos cerrados, sientes que alguien te cachetea, entonces la respuesta a tu pregunta es afirmativa, no estás sola... y no es tu madre"

Muero de pánico, no puedo respirar, no quiero abrir los ojos y me da miedo si quiera pensar que algo pueda tocarme...

Después de un momento de gran desesperación, siento el roce de unas manos, en realidad me dan un manotazo, no se cómo interpretar eso... sigo en pánico y abro los ojos...

Al abrirlos siento como si hubiera salido de una piscina justo antes de ahogarme, me doy cuenta que he despertado, estoy en mi cama, en la ventana puedo ver la noche y no hay nadie a mi alrededor. Mi corazón palpita demasiado rápido, sé que si vuelvo a cerrar los ojos regresaré a aquel estado en el que soy completamente vulnerable, así que doy la vuelta y tomo el celular, escuchar una voz familiar me tranquiliza... todo ha acabado.

28 febrero 2012

Cuando los sueños se van

Lo malo de despertar y darse cuenta de que ya se te hizo tarde es que todo en tu cabeza, incluyendo los sueños, se desvanece. Me pregunto por qué existen sueños que a pesar de cualquier cosa permanecen en nuestras mentes, creo que tiene algo que ver con la impresión que nos causan.

A veces sé que sueño con algo que me dio miedo pero sólo puedo recordar la sensación, no de qué se trata el sueño, o a veces despierto con lágrimas en los ojos y sé que es por que en mis sueños estuve llorando. En realidad aún no lo comprendo...

Pero bueno les dejo un trozo de sueño que tuve hace poco:

¿Les gustan los hombres lobo? Y no hablo del tipo de Twilight, así que no se imaginen a chicos "guapos" y musculosos sin playera. Por lo general, me gusta el mundo del terror, aunque suelo asustarme con demasiada facilidad, así que los zombies y hombres lobo son recurrentes en mis sueños.

En fin, si les gustan los hombres lobo o han visto alguna película con ellos, sabrán que puedes convertirte en uno con una mordida y a veces con algún arañazo, que puedes matarlos únicamente con balas de plata y si no mal recuerdo, de acuerdo a Hombre Lobo Americano en París, puedes deshacerte de la maldición al comerte el corazón del Hombre Lobo que te convirtió.

Pero nada de esto ocurrió en mi sueño, los hombres lobo parecían más bien soldados como si fueran Anubis. Estaban vestidos con armaduras doradas, como los caballeros del zodiaco y peleaban entre sí. Es raro porque no recuerdo mucho de este sueño más allá de que yo pertenecía a ellos, pero la forma de convertirme a su raza fue completamente diferente, no fue una mordida ni una rasgadura, más bien fue con su armadura, pues te convertían al picarte con un aguijón muy grande y muy filoso...

Ahí acabó el sueño por que me desperté con dolor, como si un insecto me hubiera picado. A veces me pregunto, si las cosas que suceden en la realidad se reflejan en nuestros sueños o si nuestros sueños son tan potentes que lo que soñamos lo reflejamos en la realidad. No sé que sería peor, después de todo la idea que se plantea en Freddy Krueger me sigue dando miedo.

Espero pronto tener un sueño más lúcido que contar, o tener tiempo para escribir aquellos que aún recuerdo de mi infancia, por el momento a descansar y que la mente siga trabajando.

27 febrero 2012

Un sueño

Soñar es fácil, o eso dicen...

De todos mis conocidos algunos dicen que sueñan pero no recuerdan que, otros aseguran que no sueñan, que jamás lo han hecho y otros más preferirían no hacerlo. Estos últimos son los que más me intrigan. ¿Por qué una persona habría de evitar soñar? Miedo, pánico, terror... esa es la respuesta.

Pero más allá de los sueños de los demás, que seguramente en algún momento les contaré, en realidad quiero hablar de mis sueños, a veces cortos, a veces largos, a veces incoherentes y a veces demasiado vívidos. He tenido todo tipo de sueños. Seguramente quien lee este blog también los ha tenido, por ello es que me gustaría hacer una mezcla, entre mis sueños y mis pensamientos, completar unos con otros para generar historias.

Es un experimento, pondré a prueba mi memoria y mi imaginación, después de todo ¿qué más podría hacer con todo lo que he soñado?

Y claro, si alguno quiere compartir sus sueños... este es el lugar...