04 marzo 2023

Han vuelto... dulces sueños

Vértigo... es lo que más recuerdo de mi último sueño. No es un secreto mi temor por las alturas, pero hace mucho que no lo experimentaba al dormir.

Esta vez era un tour, de esos que contratas para darte una escapada del día a día, o como un campamento, o una mezcla de ambos... 

Un día estabas nadando en una "alberca" de olas, tratando de no ser devorado por cocodrilos, y al otro, te escondías por tu vida... sí. 

Pero el vértigo, eso es lo más memorable... ir dentro del camión de pasajeros, en lo alto de un cerro, dando curvas super cerradas, donde el camino era del mismo tamaño del autobús. Tanto así que al ver por la ventana parecía que nada se interponía entre tú y el abismo.

Por eso no podía ver a la ventana, prefería ver al frente y mi corazón daba gracias cuando en las curvas había un enrejado de la altura del camión, haciendo que el vértigo cediera un poco

Era tanta la impresión que había olvidado qué hacía en este tour/campamento... Al llegar al siguiente punto de encuentro escuchaba a lo lejos al guía decir: Esta parada es obligatoria, les intentarán lavar el cerebro para dejar el tour, demandarnos por ponerlos en riesgo, harán de todo para que firmen y se unan a sus filas... no caigan, sólo buscan desintegrar a nuestra familia.

Ok, definitivamente el vértigo me distrajo... ¿qué hago aquí? ¿quién es la familia? ¿por qué estoy caminando sobre el lodo? ¿por qué ese muppet tiene vida? ¿qué es eso al fondo del camino?

Seguí caminando y cuestionando todo a mi alrededor... hasta llegar a un "puente colgante" sin puente. Solo eran dos paredes de cable, como telarañas paralelas con personas trepadas que las utilizaban para cruzar el vacío entre el lodo en el que estaba y una cabaña a lo lejos... más vértigo...

¿De quién fue la grandiosa idea de poner un puente colgante sin pasillo? ¿Por qué seguir poniendo a prueba el físico?

Me parecía una locura, pero los niños saltaban de alegría y corrían al puente sin miedo... parecía un juego más, un juego donde si te cansabas y te soltabas... fin.

Pero por algo estaba ahí, no recuerdo por qué, pero subí el puente, cruce y llegué a la cabaña... era una tienda de regalos, recuerdos de tu viaje y una puerta cerrada... Abrí la puerta, una habitación con cama, cómoda, balcón y al fondo un baño propio... ¿quién dormiría aquí?

Revisé todo sin saber qué estaba buscando, entre y salí de la habitación 3 veces solo para al final abrir un poco la cortina y encontrar a una figura blanca que volteó al ver el movimiento de la tela... ¿Me habrá visto? Un escalofrío recorrió mi cuerpo y me puse en modo huída... corrí, corrí sin voltear atrás, pero esa mirada... esa mirada me perseguiría por siempre hasta despertar.

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