31 marzo 2015

Un sueño casi perfecto...

Era un día normal... bueno no, la verdad es que no. Hubo muchísimo trabajo y regresábamos de algún encargo. Mi compañero era un chico bastante peculiar: argentino, blanco, serio y por lo general responsable. Pero aquél día, el chofer, estando a dos minutos de la oficina, nos ofreció acompañarlo a su tour por la ciudad, él accedió pero yo, yo no pude... tenía tanto trabajo por hacer que mi conciencia no me lo permitió, así que salí del coche y caminé rumbo a la oficina.

Mejor decisión no pude haber tomado, claro que no lo sabría hasta llegar a aquél pórtico. La noche se acercaba y las sombras se acrecentaban, la puerta de la reja que daba a la calle estaba abierta, cosa rara porque debía permanecer cerrada por precaución...

El punto es que sentí una presencia, alguien se ocultaba en las sombras... esperando... Se abrió la puerta principal, la de madera, salieron unas compañeras de trabajo que ni se inmutaron con mi presencia ni se percataron de aquella sombra que acechaba.

Y entonces salió de la oscuridad... ¡era él! Mi amor platónico por más de 15 años... esa estrella del espectáculo, ese poeta, compositor, músico, ese hombre por el que babeaba desde que tenía memoria y con aquella sonrisa de la cual nadie, en su sano juicio, podría escapar.

Pero ohhh pequeño detalle, no me esperaba a mi... En ese momento salió mi amiga Ana... claro, cómo no lo pensé antes, al fin y al cabo los dos eran españoles, ¿eso qué?...

Así fue... ella había ganado una cena con aquél galán... pero me vio y supo que debía incluirme en el plan (esa es mi amiga ¡joder!).

Claro, él, no quería aceptar, al fin y al cabo un caballero, afirmaba que la ganadora era ella y ya estaba arreglada y lista para salir a cenar, no la podíamos dejar así nada más...

Fue entonces que nos sentamos a pensar... empezamos a nombrar a varios artistas... Cuando él dijo: "Ricky vive aquí a la vuelta". Sonreímos, pues sabíamos que nuestro problema estaba resuelto...

Entonces... mi papá abrió la puerta de mi cuarto, salté de la cama como si me hubiera cachado tramando alguna fechoría, recordé que era día laboral y se me hacía tarde... u.u

Fue un sueño casi perfecto... se sintió bastante real... pero tristemente no dio tiempo de tener aquella cena con mi cantante favorito, para quien no lo sepa: Alejandro Sanz. Pero, no me quejo, fue una gran forma de despertar :)... algo que solo las fans entenderán n.n

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